About Me

Mi foto
Caucete, San Juan, Argentina
Ha publicado Todos estamos solos (poesía,2003), Las Paredes y el Vacío (poesía,2005) y Los Decepcionados (poesía, 2012, Editorial Poderosa Lectura)

jueves, 16 de junio de 2011

EL MAR TRANSITORIO

La lluvia se desprende fría desde el cielo
su canto de balas y duelos lastima
los techos de lata

La lluvia no se detiene
Invade la calle y la inunda
Las acequias desaparecen
El golfo de un mar transitorio
se come las ruedas de los autos

En la noche de los relámpagos
el cielo ofrece la luz y el ruido
destellando sobre la mujer
que no sabe cómo cruzar la calle.

miércoles, 8 de junio de 2011

VELOCIDAD DEL OLVIDO

Nos acercamos a la curva
que traza negro futuro en
el llano

Otoño en el colectivo
asientos ocupados
ventanillas salpicadas de barro

los árboles apilan montañas
de hojas amarillas
en las fincas

Yo voy agotado

vi los ojos de ella detrás del vidrio
la vi subir
la vi mezclarse entre los pasajeros

y ahora viene hacia mí
como la curva de la ruta
que viene hacía mí

Por qué estoy agotado antes de verte
mi amor

sentate si querés
le digo señalando con mi cabeza
el único asiento desocupado

Ella se sienta
yo sigo de pie
embutido entre gente agotada

Ves los álamos
le pregunto
mientras señalo el paisaje
salpicado por un sol bombardero

mira
ella mira hacia fuera
sonríe y nada más

Por qué estoy tan agotado de ella

ni siquiera hemos hablado
ni mirado
ni rozado

tenías una lápida y no un corazón
quise decirle
quise decirte a vos
que viajas sentada

pero no soy bueno
para decir esas cosas

cómo la estás pasando
pregunto

bien
dice
y nada más

veo un pájaro trazando un viaje
al final del cielo
pero me lo quedo para mí
ni loco
comparto ese pájaro con tus ojos
con tu corazón
que es una lápida

ahora ella pregunta por mí
primera vez que
pregunta por mí

yo sólo digo
voy a trabajar
y abro un libro de wielikosielek
"si no tenés el alma puesta
lo que te rodea deja de tener sentido"

Cierro el libro y cierro los ojos

si no tenés el alma puesta
si no tenés el alma puesta
canta el pájaro trazando el viaje
en mi cabeza

abro los ojos
la curva rompe el horizonte
el camino rompe mi vida

prolongados bostezos llenan el aire
somos el zonda viajando entre hierros
y vidrios

se vuelve insoportable el aire acá
quiero irme al otro extremo del pasillo
y que el viaje se termine

apoyar mi cara en la ventanilla
plagarme de aire
fuga
lápidas de hojas amarillas

total nada tengo que decirte
perdí las palabras
y las expectativas

me voy hacia adelante
atravesando gente gente y gente

llego cerca del chofer
que lleva el colectivo
apenas
a 60 kilómetros por hora

y recién vamos a mitad de camino.

EN EL PARQUE

En el lago nadaban los patos
iluminados por la luna apretada
de vacío

Nos quedemos aquí
te dije señalando un banco
al costado de los juegos del parque

Unos niños bajaban por el tobogán
a la noche de la tierra
Sus padres hablaban sobre la inflación
los asesinatos
las pastillas para dormir
el miedo esperándolos en la almohada

Sentados frente a un árbol gigantesco como el éxodo
me tomaste la mano
y me besaste y te besé y nos tragamos
la luz

Después caminamos
jóvenes
sin ambiciones

respirando el otoño que del sur
era empujado por un viento helado
y filoso.

jueves, 2 de junio de 2011

NOCHE Y VENTANA

un auto se escucha lejos
huella en la humedad
de las calles

los gritos de la panadería
clavan al horno
el pan

dos gemidos lejanos
flotan en el aire
y las antenas

las hojas de la mora caen
y crujen en el suelo

perros cuelgan en el cielo
sus aullidos de hielo

el caldeo del tabaco
escarba mi silencio
en la ventana abierta

no se escucha
la excavadora taladrando
en el pavimento del día.

ETERNO POLVO

Seis palos bastan
para quebrar la monotonía árida
del paisaje
bastan para cortar
el viento febril y aullante
del desierto

Tres palos de un lado
Tres más allá
del otro lado

En el centro de la cancha
los remolinos tumban a la soledad
y al silencio

Un puñado de niños
revolcándose en el eterno polvo
gambetea la última vuelta que da el mundo
en sus vidas

hambre y gloria patean la pelota
hecha de cuero gastado y de aire veterano

que gira como viento encerrado
y se pierde en los ranchos
de caña lata y barro

detrás del arco más lejano.